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Gestión de Riesgos

7 errores comunes al importar

Laptop con gráfico de riesgo

Algo que debes saber como importador novato es que importar no es tan sencillo como comprar en el extranjero y esperar a que la mercancía llegue a tu puerta. 

Detrás de cada operación hay reglas, trámites, tiempos y costos que, si no se conocen, pueden convertir una buena oportunidad de negocio en un verdadero dolor de cabeza.

Y, como sabemos que muchos importadores primerizos cometen los mismos errores una y otra vez, como clasificar mal su mercancía hasta olvidar permisos o subestimar gastos, preparamos una guía con los 7 errores más comunes al importar a colombia que hemos visto.

1. No verificar la clasificación arancelaria correcta

En primer lugar, la clasificación arancelaria es el código que identifica tu producto dentro de la Tarifa de la Ley de los Impuestos Generales de Importación y Exportación.

Pero muchos principiantes creen que basta con la descripción comercial, cuando en realidad se necesita un análisis técnico de la mercancía (composición, uso, materiales).

Un error aquí afecta directamente los aranceles, impuestos y regulaciones no arancelarias que aplican a tu producto.

Ejemplo práctico

Imaginemos que una pyme declara un lote de zapatos deportivos como “calzado de tela”, cuando en realidad tenían suela de caucho. El error generó una multa por incorrecta clasificación y un retraso de semanas en aduana.

2. No contar con un agente aduanal confiable

De la misma forma, muchos importadores novatos eligen al agente aduanal más barato o recomendado de manera informal, sin revisar su experiencia o certificaciones. Algo que puede resultar en pedimentos mal gestionados y cargas retenidas.

Ejemplo práctico

Digamos que una empresa importó componentes electrónicos y el pedimento fue elaborado con errores por la inexperiencia del agente. Entonces, la carga quedó retenida, generando costos extra de almacenaje y retrasando toda la cadena de suministro.

3. Ignorar los permisos y regulaciones específicas de la mercancía

Algo que debes saber como importador es que cada tipo de producto puede estar sujeto a regulaciones no arancelarias

Instituciones como VUCE, SIC, INVIMA, ANLA y el ICA requieren permisos, avisos o certificaciones que no siempre son evidentes para el importador.

Ejemplo práctico

De forma práctica, pensemos en una empresa que intentó importar cosméticos sin permiso de INVIMA que es la que autoriza la seguridad sanitaria del producto. Entonces, el lote quedó detenido en aduana por semanas hasta obtener la autorización, generando costos por almacenaje.

4. Subestimar los costos adicionales y gastos incrementables

Por otro lado, muchos piensan que importar se limita al costo del producto y el flete. Sin embargo, hay cargos adicionales como:

  • Aranceles e impuestos
  • Maniobras en puerto.
  • Almacenajes.
  • Gastos incrementables (embalaje, seguros, etiquetado).

Ejemplo práctico

Por ejemplo, si una pyme compró un lote de maquinaria pensando que pagaría solo el valor factura más el costo del transporte, se llevará una gran decepción, ya que el costo final probablemente se duplique al sumar impuestos y gastos no considerados.

5. No preparar correctamente la documentación

Como quinto error, también tenemos que puntualizar que muchos confían ciegamente en el proveedor extranjero y no revisan la documentación, generando discrepancias y auditorías.

Esto es muy grave ya que una factura comercial mal elaborada genera inconsistencias en el pedimento, lo que resulta en una auditoría y retención temporal de la mercancía, elevando costos y sumando riesgos.

6. No dar seguimiento adecuado al despacho aduanero

Algunos creen que el trabajo termina cuando la carga llega al puerto o aeropuerto. Sin embargo, el despacho aduanero  requiere seguimiento puntual al semáforo fiscal, inspecciones y revisiones.

Ejemplo práctico

Pensemos en un importador que dejó de monitorear su embarque confiando en que “ya estaba en puerto”. Entonces, el semáforo fiscal marcó una revisión y, sin seguimiento, la mercancía se quedó detenida una semana más.

7. No prever tiempos y plazos reales para la importación

Por último, debes saber que los tiempos de tránsito, despacho y entrega varían según el origen, la ruta y la saturación en puertos. De hecho, muchos importadores no consideran factores externos como clima, huelgas o congestión portuaria. Entonces, si una empresa planea vender productos en diciembre, es muy probable que tenga que tener muchos meses de anticipación en su estrategia de importación para evitar que su embarque llegue hasta enero por retrasos en aduana y saturación en el puerto de Manzanillo.